Convivir con nuestros vecinos en cualquier comunidad, grande o pequeña, a pesar de ser el objetivo natural y obvio en una sociedad, no es siempre tan fácil como nos gustaría. Ese bienestar de la comunidad absoluto, es un objetivo deseado pero que hay que esforzarse por lograr. Y cuando somos muchos individuos compartiendo elementos comunes y conviviendo, el reto es mayúsculo.
Para lograr un bienestar en una comunidad de propietarios real, no solo hay que cumplir las reglas, estatutos, etc., sino que todos/as debemos acometer un ejercicio de diplomacia cotidiana. Con tantos perfiles y tan diferentes de seres humanos, entenderéis que esa diplomacia no siempre se ve de la misma forma.
Pero es posible alcanzar una convivencia y bienestar duraderos que nos hagan sentirnos felices y en plenitud en nuestro hogar y en nuestra comunidad. Aquí van algunos consejos desde nuestra experiencia en Abogados Propiedad Horizontal en la gestión de comunidades de propietarios en Barcelona.
Pilares para el bienestar de la comunidad
Diríamos desde nuestra amplia experiencia como gestores y administradores de comunidades de vecinos, y el trato constante con los propietarios y otros clientes particulares que nos consultan como expertos en Propiedad Horizontal, que serían:
- Respeto normativo.
- Diálogo y comunicación proactiva.
- Educación y sentido común.
- Empatía.
- Transparencia administrativa.
Dentro del bienestar de la comunidad, podríamos añadir más pilares esenciales, pero creemos que los expuestos aglutinan al resto.
☑️ Diálogo y comunicación bidireccional
Antes de enviar un burofax o llamar al administrador por el problema o controversia que haya, lo primero que se ha de hacer es hablar y dialogar.
Por ejemplo, si vamos a hacer una fiesta o una pequeña obra ruidosa el sábado por la mañana, sería adecuado poner una nota en el ascensor avisando y pidiendo disculpas de antemano. El vecino que se siente informado suele ser un vecino mucho más tolerante. O avisarlo en el grupo de WhatsApp o de Telegram, que muchas comunidades de propietarios tienen. No todos los vecinos están incluidos, pero sí la mayoría generalmente. Se enterarán, por tanto, casi de inmediato.
¿Cómo actuar ante un problema vecinal que nos irrita? Recomendamos para fomentar nuestro propio bienestar en la comunidad, practicar la «queja constructiva». No esperemos a la Junta para explotar; comunicar el problema de forma calmada al presidente o al administrador en cuanto surja.
☑️ Transparencia total en la gestión
La opacidad es el combustible de la desconfianza y los rumores. Aunque en toda junta ordinaria se han de hablar y poner en común los asuntos prioritarios a tratar en la comunidad (finanzas, consumos, presupuestos, discrepancias vecinales, etc.), una mala praxis desde la administración de fincas puede producirse. Nos referimos a irregularidades con la adjudicación de presupuestos, por ejemplo.
La recomendación para mantener el bienestar en la comunidad es que el administrador y la junta directiva faciliten, siempre y sin trabas, el acceso a las cuentas y presupuestos de forma digital y clara. Una comunidad que entiende en qué se gasta cada euro es una comunidad con menos tensión.
Una buena acción ería publicar un breve resumen trimestral de las actuaciones realizadas (reparaciones, gestiones con el seguro, etc.). No sólo esperar a la junta ordinaria para comunicar tales datos.
☑️ Respeto estricto a las normas de convivencia
El bienestar de la comunidad termina donde empieza la molestia de algún propietario. El respeto y la empatía mutua y con las reglas de convivencia es imprescindible.
Por ejemplo, en materia de los horarios de descanso (especialmente el uso de electrodomésticos ruidosos o música) o en relación a las normas de uso de zonas comunes (piscinas, gimnasios o terrazas).
También con el tema de las mascotas. La tenencia responsable (no ruidos, limpieza inmediata de suciedad) es obligatoria (y clave) para evitar conflictos recurrentes.
☑️ Empatía y solidaridad vecinal
La acabamos de mencionar: la empatía. En un ecosistema de personas con circunstancias distintas, como es toda comunidad de propietarios, ser solidario, ser empático con nuestros vecinos, creednos que es el camino más efectivo para una felicidad comunal (casi) plena.
Nos gusta recomendar a nuestros clientes en Abogados Propiedad Horizontal el que tengan especial consideración con los vecinos de edad avanzada o personas con movilidad reducida. Siempre tratar de facilitarles el acceso o ayudarles si vemos que lo necesitan o nos lo piden. Gestos que aportan y mejoran el clima humano del edificio. Por supuesto también con el resto de personas (niños/as, jóvenes y adultos) la empatía es una herramienta excelente, pero con especial atención como decimos a ciertos grupos de población como los mencionados.
A nivel de toma de decisiones, esta empatía y solidaridad también hay que mostrarla cuando toque implementar (si es el caso) obras de accesibilidad (rampas, ascensores a cota cero). No solo por ley, sino por solidaridad como decimos, y también por revalorización del inmueble (en menor grado).
☑️ Juntas de propietarios deficientes y respetuosas
Ese bienestar de la comunidad que buscamos, se deber ver reflejado con juntas bien organizadas y desarrolladas. Nada de ir a las juntas a desahogarse desde el descontento y la frustración, sino a sumar y a tomar decisiones de manera conjunta.
Recomendamos acudir y participar desde la moderación estricta de los turnos de palabra. Nunca atacar verbal y personalmente a nadie. Nos debemos centrar únicamente en los puntos del día establecidos en la convocatoria.
Se ha de tratar de asistir a las juntas en la medida de lo posible. Es el órgano representativo de toda la comunidad, y cuanta más representación haya, de forma más efectiva se hace uso de tal poder democrático. Por lo tanto, si no podemos asistir, debemos delegar nuestro voto con instrucciones claras a un representante o propietario/a de confianza.
Si hay falta de quórum o de desinterés general, es posible que varias decisiones queden bloqueadas, lo que suele generar frustración en los que sí trabajan por la comunidad.

Listado de acciones recomendables para un bienestar integral en la comunidad
A modo de resumen escueto de cómo alcanzar dicho bienestar en la comunidad:
| Acción | Impacto en la Comunidad |
| Mantenimiento preventivo | Evita derramas de emergencia (las que más enfadan a los vecinos). |
| Mediación antes que litigio | Ahorra miles de euros en abogados y años de mala relación. |
| Iluminación y limpieza | Un entorno cuidado y limpio reduce psicológicamente la agresividad vecinal. |
| Buzón de sugerencias | Permite que todos se sientan escuchados sin necesidad de esperar a la Junta anual. |
Decálogo para la convivencia y el bienestar en nuestra comunidad
Mensaje que debemos interiorizar y tratar de cumplir dentro de nuestra comunidad: Lograr un hogar tranquilo y un edificio cuidado es tarea de todos. Pequeños gestos generan grandes cambios.
- Comunicación, ante todo: Si vamos a realizar una celebración o una obra ruidosa, avisad con antelación en el tablón o el ascensor. El respeto empieza por la información.
- Cuidar el descanso ajeno: Evitemos ruidos estridentes, música alta o electrodomésticos ruidosos en horario nocturno (de 22:00 a 08:00) y durante la siesta.
- Zonas comunes son de todos: Mantened limpio el portal, las escaleras y los rellanos. No dejemos objetos personales (bolsas de basura, bicicletas, zapatos) en las zonas de paso.
- Mascotas ejemplares: Asegurarnos de que nuestros compañeros peludos no perturben el descanso y mantened siempre la máxima higiene en las zonas comunes.
- Cuidado de las instalaciones: Tratemos los elementos comunes (ascensor, luces, puertas) con cuidado. Si vemos una avería, notifícarlo de inmediato al Presidente o Administrador.
- Respeto en las juntas: Participemos en las reuniones con actitud constructiva. Escuchar, proponer soluciones y evitar los ataques personales. La unión hace la fuerza.
- Seguridad compartida: Asegurarnos de que la puerta del portal quede bien cerrada al entrar o salir. La seguridad de uno es la seguridad de todos/as.
- Tendido y fachada: Respetar la estética del edificio. Evitar tender ropa hacia la calle si está prohibido y asegurarse de que el aire acondicionado o las plantas no goteen a los vecinos.
- Colaboración en el gasto: Cumplir con los pagos ordinarios y derramas garantiza que nuestro edificio no se deteriore y que nuestra inversión (nuestra casa) no pierda valor.
- Empatía vecinal: Un «buenos días» y una actitud amable en las zonas comunes son el primer paso para una convivencia sana y un entorno libre de estrés.
Conclusiones
El bienestar comunitario podríamos resumirlo en una frase: «Gestiona tu propiedad pensando en el edificio completo«.
Habría otras muchas posibles 🙂 pero la consideramos representativa del esfuerzo comunitarios que todos/as debemos hacer para lograr una convivencia positiva en nuestro edificio o residencial. Es cierto que muchos propietarios cometen el error de creer que su responsabilidad termina en la puerta de su casa, pero no es así. El valor de nuestra vivienda está directamente ligado a la salud de la comunidad.
Un edificio con deudas, sucio o en conflicto constante vale un 20% menos en el mercado que uno donde reina la armonía. No es en lo que hay pensar primero, claro que no, pero es otro dato a considerar. El bienestar de la comunidad no es solo paz mental, es también inteligencia financiera.
Desde Abogados Propiedad Horizontal os asesoramos en materia de cumplimiento normativo, representación en juntas de propietarios y en todo lo relacionado con la Ley de Propiedad Horizontal y gestión de comunidades. Estamos a vuestra disposición.
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